
No sé si me mira a mi o a alguno de mis amigos, o tal vez nisiquiera a nadie cerca mío, pero bueno, mi orgullo me dice que es a mi.
Es encantadora la forma en que me pongo nervioso, recuerdo mis etapas pasadas, cuando me gustaba una niña y tímido aguardaba cada mirada de ella, aunque yo nunca le interesé.
Hoy salí con mi croquera decidido a dibujarla, para devolverle la mano de mirarme, así que hoy me tocó mirarla yo.
Ahí sentada intenté dibujarla, fueron 15 minutos de sacar a mis compañeros amigos del camino a ella, las miradas torpes y los trazos rápidos como para intentar capturar algo de ella.
Alguien sobre quien no tengo poder se cruzó y se quedó ahí el resto del recreo.
Empezé a dibujar lo que recordaba era su espalda, y ahí comenzó el bosquejo para lo que ahora verás, pues, querido visitante.
Mi más sincera y pura forma de sicopatear a alguien plasmada en esta, la catarsis para nuevos tiempos.
Y sí, me aburrí de esperar la nada, no soy Zen.
Y no, no es tan gorda.
Bien, hoy no pude entregárselo, pues no sentí que estuviera terminado. Trabajé un poco más en el ancho y la forma, ya que ella en realidad no es nisiquiera gorda, es como un palito de flaca.
Y aunque aún se ve gorda en el dibujo, ya no es tanto.
Espero mañana poder entregarlo :O

Sicopateo Namber Wuan Arreglao
Ah, no me miraba a mi.
Estoy relajado, en clases. Si estás leyendo esto, perdón el malentendido, soy medio paranoico.
Gracias! y no, no eres tan gorda.